29 de mayo de 2026
China afloja la presión sobre Rusia tras el viaje de Trump a Pekín
La intervención armada de Estados Unidos en Venezuela y la guerra desatada contra Irán, proveedores ambos de petróleo a China, ha evidenciado que el objetivo de la Casa Blanca sigue siendo el mismo, independientemente del inquilino de turno: debilitar a China. Trump dejó Pekín con poco más que buenas palabras en el bolsillo, mientras que Putin y Xi Jinping firmaron más de 40 acuerdos, en todo tipo de esferas, durante la última reunión del presidente ruso con el chino en Pekín.
La política exterior de Estados Unidos ha conseguido desgajar a Europa de su vecino oriental, pero está logrando que Rusia y China profundicen su relación estratégica, contribuyendo a consolidar un formidable bloque euroasiático, económicamente complementario, y masivo geográficamente.
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