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Estados Unidos e Israel planean integrar sus ejércitos

10 de julio de 2026

El plan se subsume dentro del presupuesto de Defensa para 2027

Como la mayoría de los asuntos importantes, las iniciativas legislativas que se están sucediendo en el Congreso de Estados Unidos para integrar su ejército con el de Israel y aumentar los datos de inteligencia que le proporcionan apenas están siendo cubiertas por los medios de comunicación convencionales. Sin embargo, la gravedad y trascendencia de las propuestas presentadas en el Congreso y en el Senado, que ponen en cuestión la soberanía de Estados Unidos, según sus críticos, bien se merecen un artículo.

La National Defense Authorization Act es la ley que aprueba los presupuestos del Departamento de Defensa, sus políticas y los gastos. La sección 224 de la NDAA para el año fiscal 2027, titulada “Iniciativa de Cooperación en Tecnología de Defensa entre Estados Unidos e Israel”, en realidad va mucho más allá de lo que indica su enunciado.

El Congreso se mueve sigilosamente para integrar los ejércitos de Estados Unidos e Israel. Responsible Statecraft, 29 mayo 2026.

La sección 224 comienza por nombrar un “agente ejecutivo” que, de modo plenipotenciario, será el “responsable de sincronizar los esfuerzos de cooperación entre Estados Unidos e Israel para ampliar y acelerar la investigación, el desarrollo, las pruebas, la evaluación, la integración y la cooperación industrial bilateral en materia de tecnología de defensa”.

Aquí la palabra clave es “integración”, que se repite otras cinco veces en la sección, de cuatro páginas:

  • “la identificación de tecnologías desarrolladas conjuntamente o de origen israelí con utilidad operativa para su posible integración en los sistemas y programas oficiales de Estados Unidos”.
  • “Integración de redes, fusión de datos y logística en situaciones de conflicto”.
  • “las tecnologías con utilidad operativa para su integración en los sistemas y programas oficiales de los Estados Unidos”.
  • “cualquier actividad inicial de transición, creación de prototipos o integración iniciada durante el período que abarca la actualización”.
  • “recomendaciones para futuras oportunidades de promover la integración a largo plazo de las capacidades conjuntas entre Estados Unidos e Israel”.

El último párrafo no deja lugar a dudas sobre el espíritu, y la letra, de la sección 224, cuatro páginas sepultadas en un documento de 505. Resulta inquietante que un país esté dispuesto a fusionar su ejército con el de otro, cuando se supone que los ejércitos están para salvaguardar la soberanía nacional. Luego ya sabemos que la realidad va por otro sitio, como es el caso precisamente de Estados Unidos e Israel, especialistas ambos en las guerras de agresión neocoloniales.

Como avisa Ben Freeman, autor de un artículo sobre el tema en Responsible Statecraft, la expansión de las instalaciones de coproducción de armamento que Israel ya tiene en Estados Unidos, o la construcción de nuevas fábricas, proporcionaría al gobierno de Israel “una de las palancas de influencia más poderosas en la política estadounidense: los empleos en Estados Unidos, asegurándose así aliados entre los miembros del Congreso que representan los distritos donde se encuentran esos empleos”.

Tal y como advierte Steven Simon, investigador senior en el Quincy Institute for Responsible Statecraft, de cuajar esta iniciativa de integración de ambos ejércitos en los ámbitos contemplados en la sección 224, se produciría un cambio cualitativo. Estados Unidos pasaría de proporcionarle armas a Israel, en una relación principalmente unidireccional, a otra de integración, donde se eliminarían “los mecanismos de supervisión política y diplomática que garantizan la transparencia de la relación” para sustituirlos por un opaco entramado de adquisiciones de defensa, donde la supervisión es limitada y la responsabilidad política mínima. El resultado sería una relación de defensa más profunda y, a la vez, menos transparente”.

La opacidad del gasto militar alimenta la corrupción

Por definición, el gasto militar es el menos transparente de todos cuantos existen en los presupuestos nacionales. Razones de “seguridad nacional” así lo aconsejan. En este caso, a la pérdida de soberanía que supondría la integración del ejército de Estados Unidos con el de otro país, sea éste el que fuera, añadimos otra sombra a la operación: las posibilidades de sustraer a la opinión pública la debida rendición de cuentas de los flujos de dinero al amparo de la “cooperación militar”.

En Europa tenemos un ejemplo muy actual. ¿Hay algún tipo de control, fiscalización o auditoría sobre los 215.200 millones de euros que la Unión Europea ha transferido al gobierno de Kiev para alimentar la guerra en Ucrania? Esta dinámica, lejos de detenerse, ha entrado en una espiral con rasgos estructurales. Los “paquetes de ayuda” multimillonarios de la Unión Europea se solapan unos con otros, al margen de cualquier mecanismo de control sobre su destino. Ahora, la Comisión Europea plantea la creación de un fondo de 100.000 millones de euros adicionales para Ucrania en el marco del nuevo presupuesto europeo.

La UE sopesa un fondo de 100.000 millones de euros para Ucrania en la propuesta para el nuevo presupuesto, Bloomberg, 8 julio 2026.

Keir Starmer anuncia que destinará 15.000 millones de libras al presupuesto militar, que detraerá de la inversión en infraestructuras y energía, mientras, sin terminar de abandonar Downing Street tras haber dimitido, ya se postula para próximo secretario general de la OTAN.

La agenda de las élites políticas se sitúa cada vez más en las antípodas de las necesidades de la ciudadanía. Además de detraer de los presupuestos nacionales cantidades astronómicas de dinero, al margen del escrutinio público, y destruir los restos del otrora estado de bienestar para financiar una guerra que puede terminar estallándonos en la cara, sólo les interesa su carrera política. Los ciudadanos ni siquiera somos sus rehenes: es como si no existiéramos.  

Estados Unidos también plantea incrementar los datos de inteligencia que comparte con Israel

La “Mejora del intercambio de inteligencia entre Estados Unidos e Israel” es el título de la sección 622 de la Intelligence Authorization Act for Fiscal Year 2027, promovida por el senador republicano Tom Cotton, de Arkansas. Según Track AIPAC, que se dedica a informar acerca de las donaciones del American Israel Public Affairs Committee, Tom Cotton ha recibido 1.111.429 dólares de los Political Action Committees a favor de Israel. Cotton es el presidente del Comité de Inteligencia del Senado. Debe tratarse de una casualidad.

Los Political Action Committees son la solución que han encontrado en Estados Unidos para acabar con la corrupción: legalizarla. Los PAC tienen la finalidad declarada de financiar a algunos candidatos en detrimento de otros, menos comprensivos con los intereses de sus donantes, en este caso, del sionismo.

El Senado quiere forzar a EE. UU. a compartir inteligencia sensible con Israel. Responsible Statecraft, 10 junio 2026.

La sección 622 requiere al presidente de Estados Unidos para que amplíe y mejore el intercambio de inteligencia con el Gobierno de Israel en prácticamente todos los ámbitos referidos a Oriente Próximo. La propuesta de ley es taxativa: prohíbe cualquier suspensión, reducción o limitación de intercambio de inteligencia con Israel, “excepto sobre la base de una preocupación de seguridad nacional específica e identificable determinada por el presidente”.

Además, cualquier excepción que pretenda introducir el presidente requiere la presentación de un informe al Congreso, en el perentorio plazo de quince días, que detalle no sólo los motivos del cambio que pretende introducir en el flujo de información de inteligencia hacia Israel, sino también las categorías de información involucradas.

La enmienda de la sección 622 dificulta la reducción del intercambio de inteligencia entre Israel y Estados Unidos. Military.com.

Los argumentos usados en la sección 622 para incrementar los flujos de datos de inteligencia desde Estados Unidos hacia Israel no casan con la realidad geopolítica de la región. La sección 622 sostiene que la asociación estratégica de seguridad con Israel promueve la defensa nacional de Estados Unidos, la estabilidad en la región y la protección del personal e intereses estadounidenses en Oriente Medio.

Otra premisa es igualmente falsa: “El intercambio oportuno y eficaz de información de inteligencia entre Estados Unidos e Israel ha salvado personal y bienes estadounidenses en la región y debe seguir siendo un pilar fundamental de la relación bilateral en materia de seguridad”. Como analicé en este artículo, Netanyahu y David Barnea, el director del Mossad, convencieron a Trump para atacar Irán con supuesta información de inteligencia que tuvo el efecto inverso al que describen los promotores del intercambio de inteligencia sin límites con Israel: provocó la destrucción de los activos militares de Washington en la región, con un alcance mucho más profundo que lo reconocido públicamente.

Irán causó daños más extensos a las bases militares estadounidenses de lo que se sabía públicamente. NBC News, 25 abril 2026.

Como se ha visto en las dos guerras emprendidas por Washington y Tel Aviv contra Irán, los supuestos datos de inteligencia proporcionados por Israel a Estados Unidos no eran tales, sino una estratagema para involucrar a Trump en la guerra contra Irán. El apoyo de Estados Unidos a Israel, junto al despliegue de bases estadounidenses en la región, lo único que ha provocado son conflictos bélicos, y desestabilización.

La desestabilización favorece la agenda del sionismo, pero perjudica a la del resto del mundo, incluidos los Estados Unidos, comenzando por los supuestos “aliados” de Washington en la región, que han sufrido daños en sus infraestructuras energéticas, por no hablar de la destrucción de su imagen de refugio seguro, hecha añicos. De eso les ha servido firmar los Acuerdos de Abraham y normalizar sus relaciones con Israel.

La sección 622 porfía en mantener el apoyo de Estados Unidos a Israel, “para garantizar que la asistencia en materia de seguridad y la cooperación en defensa estén estructuradas para ayudar a Israel a mantener su ventaja militar cualitativa”. Estados Unidos sigue empeñado en atarse a la entidad sionista, a pesar de haberse visto arrastrado a dos guerras, la última de las cuales atraviesa un estado de pausa relativa a la hora de publicar este artículo, tras la firma de un memorando de entendimiento que, aunque Washington no esté cumpliendo, sobre el papel equivale a la capitulación de Estados Unidos. Pero eso será tema de otro artículo.

El Pentágono desata la alarma sobre la amenaza de los espías israelíes

Las iniciativas legislativas para promover la integración militar con Israel, y el incremento de los flujos de inteligencia hacia Tel Aviv, se producen paradójicamente cuando el Pentágono ha elevado el nivel de amenaza que representa la inteligencia israelí hasta el escalón crítico, el máximo de la escala. 

El Pentágono elevó al máximo nivel la amenaza de espionaje israelí contra Estados Unidos, según fuentes. NBC News, 6 junio 2026.

Según el informe del Pentágono, Israel está tratando de espiar a altos cargos estadounidenses para obtener información sobre las deliberaciones internas y la toma de decisiones con relación a los conflictos en Oriente Próximo. Es decir, Tel Aviv quiere saber si Estados Unidos está dispuesto a reanudar los ataques a Irán, tras efectuar una pausa con la que recomponer sus ejércitos, rellenar sus arsenales, y reabastecer de petróleo a la economía mundial.

Dejando al margen al siempre vociferante Donald Trump, las declaraciones del vicepresidente de Estados Unidos parecen indicar que esa es una de las posibilidades. JD Vance afirmó en un programa que “Creo que lo que el presidente nos ha dicho que hagamos es usar este memorando de entendimiento para reabastecer la economía petrolera mundial, reponer algunas reservas y luego ver dónde está la mano (de Irán)”, refiriéndose esto último a cuál es la actitud de Teherán.

Por lo que se deduce de las palabras de JD Vance, Estados Unidos está utilizando el memorando de entendimiento con Irán a la manera de los acuerdos de Minsk: para ganar tiempo y rearmarse, tal y como confesó Angela Merkel que fue para lo que sirvieron en Ucrania. Una estratagema que fue confirmada posteriormente por François Hollande y Petro Poroshenko.

A Estados Unidos parece no importarle que Israel espíe sus deliberaciones para averiguar si se aviene a lanzar otra ofensiva contra Irán, y así poder tomar sus decisiones de manera anticipada, en función de la información que obtenga de manera subrepticia. El Senado estadounidense se inclina por articular mecanismos legales para proporcionarle al gobierno de Tel Aviv esos datos de manera oficial, para evitar que el Mossad tenga que esforzarse.

¿Queda alguna duda sobre quién controla la administración, el Congreso y el Senado de Estados Unidos? Si efectivamente se produce la integración de sus ejércitos y la inteligencia pasar a ser compartida en su totalidad con Israel ¿Dónde queda la soberanía estadounidense?

Israel podría tener la tentación de usar armas nucleares contra Irán si finalmente Estados Unidos descarta emprender una tercera guerra a fondo contra Irán, visto el fracaso de las dos anteriores, que ha descubierto su propia arma nuclear mirando el mapa, en el estrecho de Ormuz. Es lo que afirman varios observadores de la geopolítica, entre ellos el economista Jeffrey Sachs, el ex analista de la CIA Larry Johnson, o Lawrence Wilkerson, coronel retirado estadounidense. ¿Estados Unidos va a integrar su defensa nacional a todos los niveles con quien está perpetrando un genocidio en Gaza y Cisjordania, y se plantea recurrir a la armas nucleares para “acabar el trabajo” en Irán? ¿Este es el mundo libre que dicen capitanear?

Las iniciativas legislativas se producen simultáneamente al descenso del apoyo a Israel

A las generosas contribuciones de AIPAC a los miembros del Congreso, y al propio Donald Trump, que ya analicé en este artículo, hay que añadir la contratación de influenciadores para promover una imagen positiva de Israel en redes sociales. El deterioro de la percepción que la opinión pública tiene de Israel está aumentando rápidamente, y el sionismo es consciente de ello.

La utilización de influenciadores por parte del gobierno de Israel ha sido cuestionada por algunas entidades, que han reclamado al Departamento de Justicia que “revele públicamente los nombres, direcciones y contratos de los influenciadores pagados por prestar servicios en nombre del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, tal como lo exige la ley a todos los agentes extranjeros registrados”.

El Departamento de Justicia es requerido para que revele nombres de los influenciadores israelíes en EEUU. Responsible Statecraft, 13 noviembre 2025.

Los solicitantes se refieren a la ley FARA, Foreign Agents Registration Act, que rige en Estados Unidos. Conviene recordar que cuando Georgia comenzó a promover una ley similar, para poder saber quién está financiando a las más de 10.000 ONG que operan en un país de 3.700.000 habitantes, en los medios occidentales la ley se convirtió inmediatamente en “ley rusa” o “prorrusa”, y el gobierno georgiano en una dictadura, a la que había que derribar para conducir al país al rebaño de la Unión Europea. Con las leyes que exigen registrarse a los agentes extranjeros tenemos el enésimo ejemplo de doble rasero del bloque occidental.

La utilización de influenciadores se enmarca en el Proyecto Esther, impulsado por The Heritage Foundation para “combatir el antisemitismo” y desmantelar el movimiento propalestino. Esta fundación ultraconservadora no está obligada a desvelar quiénes son sus patrocinadores, amparándose en que no persigue beneficios económicos.

Una encuesta revela un fuerte descenso del apoyo estadounidense a Israel. The Jewish Independent, 14 abril 2026.

Una encuesta elaborada por el Pew Research Center arrojaba datos preocupantes para el sionismo. El 60% de los adultos en Estados Unidos tienen una opinión desfavorable de Israel, aumentando desde el 53% en sólo un año. El 59% tiene poca o ninguna confianza en que Netanyahu haga lo correcto en relación con los asuntos internacionales, 7 puntos más que el año anterior. La mayoría de los adultos menores de 50 años, tanto demócratas como republicanos, tienen una opinión negativa de Netanyahu.

Gráfico: Pew Research Center.

Otro sondeo, realizado por The Institute for Global Affairs, desveló que sólo el 16% de la población estadounidense considera que Estados Unidos debería seguir proporcionando armas a Israel. El 38% opina que el flujo de armas debería ser detenido completamente, y el 24% piensa que debería estar condicionado al uso que Israel hace de ellas. En lo que se refiere a la opinión pública estadounidense, el apoyo ilimitado a la entidad sionista es cosa del pasado.

La misma encuesta arroja otros datos devastadores para el gobierno de Netanyahu: casi la mitad de los encuestados, el 45%, opina que la relación con Israel hace más daño que bien a los intereses de Estados Unidos. Más de la mitad, el 54%, considera que los responsables de la guerra contra Irán son Estados Unidos, o Israel. A pesar de la gigantesca maquinaria propagandística a la que están sometidos los estadounidenses, sólo el 28% opina que fue Irán quien causó la guerra.

Otro sondeo, realizado por el mismo instituto en otoño pasado, desveló que casi un tercio de los encuestados pensaba que lo que está haciendo Israel en Gaza es un genocidio. Israel ha perdido el control del relato. El espantajo del antisemitismo ya no cuela como justificante de las atrocidades que está perpetrando el gobierno de Netanyahu.

Los medios convencionales se muestran insuficientes para moldear la opinión pública en favor de los intereses sionistas. Por eso un grupo de inversores, entre los que se encuentra el oligarca de origen judío Larry Ellison, fundador y propietario del 40% de las acciones de Oracle, llegó a un acuerdo para adquirir TikTok. A raíz del cambio de propiedad, Oracle supervisará el algoritmo que recomienda vídeos a los usuarios estadounidenses.

La complicidad de Oracle con el genocidio israelí en Gaza ha sido denunciada por el movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones). Larry Ellison es el mayor donante privado al ejército de Israel y ha declarado que “Siento una profunda conexión emocional con el Estado de Israel y el pueblo israelí”.

El cambio en la opinión pública está teniendo su reflejo en la esfera política. Tres candidatos críticos con el genocidio de Israel en Gaza derrotaron a sus oponentes, respaldados por el AIPAC, en las primarias del Partido Demócrata en sendos distritos de Nueva York. Brad Lander, uno de los candidatos, derrotó a Dan Goldman en una elección entre dos demócratas judíos, marcada por sus diferencias sobre Israel. Lander criticó a Goldman por no apoyar el bloqueo de la venta de armas a Israel ni calificar la guerra en Gaza como un genocidio. 

La política proisraelí acaba de sufrir un duro golpe en Nueva York. Politico, 24 junio 2026.

Quien hizo campaña para sacar a Estados Unidos de las guerras en el extranjero para centrarse en mejorar el bienestar de la ciudadanía, poniendo el foco en la economía doméstica, ha llegado a declarar que le da igual esta última. Es lo que contestó a un reportero que le preguntaba hasta qué punto la situación financiera de Estados Unidos le había motivado a firmar el memorando de entendimiento con Irán: “Ni siquiera un poquito”.

Trump dice que no piensa en la situación financiera de los americanos cuando considera un pacto con Irán. The Wall Street Journal. 26 mayo 2025.

Las iniciativas legislativas promovidas en el Congreso y en el Senado demuestran que la agenda de quien realmente manda en Estados Unidos se ha impuesto sobre la que Trump defendió en campaña. No sabemos si con el único propósito de ganar las elecciones, engañando a la ciudadanía sobre sus verdaderas intenciones, o si el estado profundo le ha torcido el brazo. En el primero de los casos, Trump es un estafador. En el segundo, un cobarde. Probablemente sea ambas cosas.

La Unión Europea alista a Moldavia y Armenia en su guerra contra Rusia

23 de junio de 2026

La estrategia europea para conseguir nuevos peones en su lucha contra Rusia

Tras fracasar en la operación de cambio de régimen en Georgia en 2024, sobre la que escribí en este artículo, las élites de Bruselas están redoblando sus esfuerzos por asegurarse el control de Moldavia y Armenia, a las que considera piezas necesarias en su estrategia de guerra contra Rusia. La posición geográfica de ambos países es muy golosa.

Los movimientos que la Unión Europea está desplegando en Moldavia y Armenia están muy claros: se trata de alistarlos en la estrategia de Bruselas de rodear a Rusia por todos los flancos posibles. Tras la expansión de la OTAN hasta las mismas fronteras de la Federación Rusa, el bloque occidental trata de asegurarse el control de la mayor cantidad posible de territorio a su alrededor, colocando gestores que profesen obediencia a los dictados de Bruselas.

Mapas de Moldavia y el Cáucaso.

En ambos casos, la Unión Europea está ofreciendo el señuelo de la incorporación a la organización como herramienta para que las élites moldavas y armenias convenzan a la población de que la pertenencia al club europeo resultará beneficiosa. Nada más lejos de la realidad.

El objetivo de Bruselas es el de fabricar nuevos peones para sacrificar en su guerra contra Rusia. La ciudadanía de Moldavia y de Armenia debería mirarse en el espejo de lo que le ha ocurrido a la ucraniana. Porque ese es el futuro que les espera: convertirse en carne de cañón, si finalmente las élites europeas no se conforman con agitar el fantasma de la amenaza rusa, para seguir alimentando los opacos flujos de dinero que ahora manejan, y nos embarcan de verdad en una guerra contra la primera potencia nuclear del mundo. Porque los hay tan zumbados que se creen su propia propaganda.

Estamos listos para luchar contra Rusia esta noche, promete el jefe de la fuerza aérea alemana. The Telegraph, 15 junio 2026.

Ucrania es ya un estado fallido, que sobrevive gracias a los miles de millones que las élites europeas sacan de nuestros bolsillos para entregárselos a su contraparte, igualmente corrupta, en Kiev. Estados Unidos se limita ya prácticamente a hacer negocio vendiendo armas a los pagafantas europeos, que luego las transfieren a Ucrania. El país ha perdido la mitad de su población desde su independencia, en 1991. Este es un cálculo aproximado, basado en distintas estimaciones, ya que en Ucrania no se efectúa un censo desde 2001. ¿Será que las autoridades le tienen miedo al resultado?

En el caso de Moldavia, su frontera con Ucrania le convierte en una zona de amortiguación, susceptible de quitarse el chándal y saltar al terreno de juego. Para eso las élites europeas han colocado a Maia Sandu al frente del país, con el voto de la diáspora, gracias al cual la candidata preferida de Bruselas se hizo con la presidencia. Ucrania se está quedando sin hombres a los que enviar al frente, por mucho que los reclutadores se esfuercen en secuestrar a los pocos que se atreven a salir a las calles. La contestación ciudadana a los intentos de abducción va en aumento. Hace falta banquillo.

Por eso en Ucrania ha saltado, de manera nada casual, el debate sobre la conveniencia, o necesidad, de reclutar mujeres para enviar al frente. Un debate acompañado de una campaña propagandística gubernamental, con proliferación de cartelería y apelaciones al patriotismo, desplegada en zonas ruso-parlantes, especialmente en la región de Járkov.

La escasez de tropas en Ucrania reabre el debate sobre el reclutamiento de mujeres. El País, versión en inglés, 29 mayo 2026.

Veteranka, un movimiento de mujeres veteranas, ha diseñado la campaña «¡Las mujeres pueden hacer cualquier cosa!» La operación de propaganda fue lanzada el pasado 8 de marzo en Ucrania, con carteles donde se representa a las mujeres en uniforme militar, equiparándolas a superheroínas, al estilo de los cómics. Una portavoz de Veteranka aseguraba que “Esta campaña nos recuerda que la participación de las mujeres en el ejército no es una excepción, sino la nueva normalidad multifacética.» Las cifras oficiales del Ministerio de Defensa le dan la razón. En 2025, había más de 70.000 mujeres sirviendo en las fuerzas armadas de Ucrania, y más de 5.500 de ellas en la línea del frente.

Poster de la campaña para incentivar el alistamiento de mujeres en Ucrania. Ilustración: Ukrainska Pravda, 7 marzo 2026.

Moldavia tiene fronteras con Ucrania, con el único obstáculo de la región de Transnistria, una franja independiente de facto, donde hay destacado un contingente militar ruso. En febrero de 2023 ya analicé en este artículo la importancia estratégica del país, y el perfil de su presidenta, Maia Sandu. Con pasaporte rumano, educada en Harvard y partidaria de entrar en la OTAN, la Unión Europea concedió al país que preside Sandu el estatus de candidato a la adhesión en 2022. El mismo año en el que tropas rusas se adentraron en Ucrania.

Aupada al poder con los votos de la diáspora, Maia Sandu achaca todos los problemas de su país a la perniciosa influencia rusa. En diciembre de 2022, Moldavia suspendió las licencias de transmisión a seis canales que emitían en ruso, por considerar que no proporcionaban una cobertura lo suficientemente correcta sobre las protestas que tenían lugar en el país. El partido Shor, tildado de “prorruso”, fue ilegalizado en 2023, basándose en informes del gobierno de Estados Unidos. Moldavia ha adoptado el mismo patrón que Ucrania, baluarte de la democracia, en relación con la supresión de medios de comunicación y la ilegalización de partidos.

El 15 de junio, el Consejo Europeo anunciaba un hito en el proceso para la integración de Moldavia en la Unión Europea: arrancaban las negociaciones del primer “clúster” – que incluye los denominados “fundamentales” – en la jerga de Bruselas. El procedimiento se compone de seis “clústeres”, por lo que el caramelo del ingreso se va a hacer de rogar. La primera Conferencia de Acceso entre la UE y Moldavia se celebró hace ahora dos años.

Occidente trata de controlar el Cáucaso desde los años 90

El Cáucaso ha sido una región en el punto de mira de occidente desde los años 90 del siglo pasado. Debemos recordar los movimientos separatistas en Chechenia, que comenzaron a mediados de esa década, y se reprodujeron hasta entrado el presente siglo. Ambos estallidos fueron neutralizados por Rusia con gran esfuerzo. Tras dos largas guerras, Moscú consiguió atajar los intentos de occidente de colocar otro peón en el Cáucaso, sin que los europeos condenaran los atentados terroristas a los que recurrieron los separatistas. Los tan cacareados “valores europeos” se meten en un cajón cuando de lo que se trata es de desestabilizar a Rusia.

Tras fracasar en Chechenia, occidente colocó a Mijaíl Saakashvili como presidente de Georgia tras una revolución de colores. Sin embargo, la operación tampoco obtuvo resultados para sus promotores, a pesar de que el candidato, formado en Estados Unidos, presidió el país en dos ocasiones. Saakashvili acabó en una cárcel, años después del fracaso de la temeraria operación lanzada contra Osetia del Sur en 2008, con la pretensión de recuperar el control del territorio secesionista, que se había independizado de facto hacía 16 años.

La respuesta rusa fue en esta ocasión rápida y contundente: tardó escasos días en derrotar al ejército georgiano, que había sido entrenado y armado por Estados Unidos e Israel. Abjasia y Osetia del Sur siguen gozando de una independencia de facto, reconocida por Moscú. Osetia del Norte forma parte de la Federación Rusa.

En 2024 y en 2025, las élites europeas trataron de forzar otro cambio de régimen en Georgia. El partido en el poder, Sueño Georgiano, se mantuvo firme frente a las turbas violentas que trataban de asaltar el parlamento, enfundados en banderas de la UE. Unos “manifestantes pacíficos”, según el CSO Meter, un proyecto financiado por la Unión Europea, junto a Ucrania, Moldavia y Armenia. ¡Qué casualidad!

El CSO Meter es el clásico ejemplo de los gabinetes confeccionados a medida de la agenda de sus promotores.

El CSO Meter es un instrumento “para el seguimiento del entorno en el que operan las organizaciones de la sociedad civil (OSC) en los países de la Asociación Oriental”, según leemos en su sitio web. Los pacíficos manifestantes georgianos, además de usar cañones pirotécnicos contra la policía y portar banderas de la Unión Europea, también exhibían la de Ucrania. Sus pancartas estaban escritas en inglés, para que las entendiera todo el mundo.

La revolución de terciopelo dirige a Armenia hacia la UE y la OTAN

En octubre de 2023 escribí un artículo donde advertía del giro hacia las organizaciones occidentales que estaba imprimiendo Nikol Pashinian a Armenia. Encumbrado como presidente tras la denominada revolución de terciopelo en 2018, Pashinian se apresuró a declarar sus intenciones de reforzar la cooperación de Armenia con Estados Unidos y la Unión Europea.

El 1 de abril de 2026, Nikol Pashinian se reunió con Vladimir Putin en Moscú, junto a nutridas delegaciones de ambos países. El resumen del encuentro publicado por el Kremlin podría sintetizarse con un dicho ruso: no puedes sentarte en dos sillas a la vez. Putin advirtió a Pashinian que la pertenencia simultánea a una unión aduanera con la Unión Europea y la Unión Económica Euroasiática es económicamente inviable, debido a las diferencias en las normas comerciales, el acceso a los mercados y los requisitos fitosanitarios para los productos agrícolas.

Además, Putin le recordó a Pashinian que Rusia le vende el gas a Armenia a un precio muy inferior al que cotiza en los mercados europeos, donde alcanza los 600 dólares por 1.000 metros cúbicos, frente a los 177,5 que paga Armenia. Pashinian reconoció en el Kremlin que la pertenencia simultánea a los dos bloques es incompatible, pero insistió en que, por el momento, su agenda era compatible con ambos y que, hasta tanto fuera posible compatibilizarlas, lo haría. Llegado el momento de tener que tomar una decisión, aseguró que sería la ciudadanía de Armenia la que se pronunciaría. 

En enero de 2026, Lavrov ya lanzaba un mensaje a Pashinian: desde que Armenia se incorporó a la Unión Económica Euroasiática, su PIB se ha más que duplicado, pasando de 10.500 millones de dólares en 2015 a 26.000 millones en 2025.

El volumen de comercio de Armenia con Rusia alcanza la cifra récord de 14.000 millones de dólares, según Lavrov. Arka News Agency.

En cuanto a las críticas de Pashinian por la actitud displicente de Rusia con relación al conflicto con Azerbaiyán en Nagorno Karabaj, un tema que analicé en octubre de 2023, Putin le recordó a Pashinian que, después de que Armenia reconociera a ese territorio como parte de Azerbaiyán, dejó de tener sentido que la Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva, a la que pertenece Armenia, interviniera en un tema que pasó a considerarse un asunto interno de Azerbaiyán.

Parafraseando a Putin, en este caso cabría decir que, al igual que los rusos no podían ser más sirios que los sirios – cuando el ejército de Bashar al Assad no movió un dedo ante la ofensiva de Al Jolani -, tampoco pueden ser más armenios que los propios armenios. ¿Acaso esperaba Pashinian que Rusia fuera a la guerra contra Azerbaiyán para recuperar para Armenia un territorio que había cedido?

Teniendo en cuenta quiénes son sus mentores occidentales, es normal que Pashinian tenga tics cada vez más autoritarios: es lo que mama en Bruselas. Las últimas elecciones parlamentarias celebradas en Armenia han provocado una crisis política por la actitud rufianesca de Pashinian, que amenazó con “aplastar en sus guaridas” a sus opositores políticos, y asegurar que les perseguiría para encerrarles mientras él fuera presidente, tras acusarles de representar una amenaza para la seguridad nacional. El argumento nos suena, ¿verdad?

Las elecciones parlamentarias agravan la crisis política de Armenia. Armenian Weekly.

Durante la campaña electoral, Pashinian se encaraba con la ciudadanía que le increpaba por la calle y, tras hacerse públicos los resultados, terminó retando a la población con estas palabras: “Quienes no estén de acuerdo con esta postura deberían hacer una revolución y cambiar el gobierno.” La oposición en bloque cuestionó los resultados electorales en un comunicado conjunto, donde denunciaron “violaciones sistemáticas y organizadas, que tuvieron un impacto significativo en la libre expresión de la voluntad de los votantes”.

A tres de los principales líderes opositores se les impidió cruzar las fronteras del país; la Comisión Electoral Central autorizó a la fiscalía para iniciar una querella contra Robert Kocharyan, líder del partido Alianza Armenia; la cuarta fuerza política del país se quedó fuera del parlamento por un 0,011% de los votos; y el partido de Pashinian prepara nueva legislación para restringir el derecho de voto a los ciudadanos que pasen menos de 183 días en el país. Bajo el liderazgo de Pashinian, los valores europeos están en plena efervescencia.

El 4 de mayo, un mes antes de celebrarse las cuestionadas elecciones legislativas en Armenia, Nikol Pashinian recibía un espaldarazo de Bruselas. En Ereván, la capital armenia, se celebró la primera cumbre entre la Unión Europea y Armenia.

La UE y Armenia firman un acuerdo de colaboración en materia de conectividad, refuerzan los lazos económicos y profundizan la cooperación en materia de seguridad. EU Neighbours East.

Con la asistencia de los pesos pesados de Bruselas, y casi cuarenta jefes de estado o de gobierno, la presidenta de la Comisión dejó bien claro el propósito de la cumbre: “Esta primera Cumbre UE-Armenia eleva nuestra asociación a un nuevo nivel y establece una dirección y una agenda claras para los próximos años”. El comunicado conjunto publicado tras la cumbre recoge la iniciativa legislativa armenia, lanzada en 2025, para formar parte de la Unión Europea.

Una semana después de la cuestionada victoria del partido de Nikol Pashinian en las elecciones del 7 de junio, Rusia restringía las importaciones de la mayoría de los productos alimenticios, semillas, flores, madera y fertilizantes, que se añadían a las ya suspendidas en mayo de frutas, hortalizas, agua mineral y bebidas alcohólicas, alegando motivos fitosanitarios.

Serguéi Shoigú criticó en mayo las acciones «claramente hostiles» de Ereván hacia Moscú. En concreto, el secretario del Consejo de Seguridad ruso reprochó el protagonismo otorgado por Armenia a Zelenski en la cumbre de la Comunidad Política Europea celebrada en Ereván. Igualmente, expresó su descontento con la adhesión de Armenia a la Corte Penal Internacional, que ha emitido una orden de arresto contra Vladímir Putin. Shoigú también denunció la extradición de ciudadanos rusos a terceros países y el “empeoramiento deliberado de las condiciones de funcionamiento para los operadores económicos rusos”. 

¿Será capaz la Unión Europea de absorber la producción agrícola de Armenia y sustituir a Rusia como primer socio comercial de un país situado en el Cáucaso, con unas relaciones históricas y comerciales con Rusia que se remontan a siglos? En Rusia actualmente viven aproximadamente dos millones de ciudadanos armenios, según le recordó Putin a Pashinian en el Kremlin. Los lazos de la historia, la geografía y el comercio no se alteran de la noche a la mañana…

Estados Unidos también pone su pica en Armenia

El 26 de mayo, menos de dos semanas antes de las elecciones, Marco Rubio hizo una visita relámpago a Armenia: estuvo una hora en el país. Ni siquiera salió del aeropuerto, donde se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores armenio, Ararat Mirzoyan. En el encuentro, ambos ministros firmaron la renovación de una “Carta sobre la Asociación Integral y Estratégica” entre Estados Unidos y Armenia, y un memorando de entendimiento sobre minerales críticos.

Sin embargo, los documentos no incluían nada que se pudiera considerar novedoso, y la foto de Marco Rubio firmando papeles junto a su homólogo armenio hay que entenderla como lo que fue: el respaldo de Estados Unidos a Nikol Pashinian, en vísperas de elecciones.

La visita de Rubio a Armenia da un impulso a Pashinian. Eurasianet.com

Dentro de la estrategia de “contener” a Rusia, compartida por Estados Unidos y la Unión Europea, hay que enmarcar el TRIPP, Trump Route for International Peace and Prosperity. Detrás del habitual lenguaje grandilocuente nos encontramos con otra iniciativa más del imperio para extender su hegemonía, esta vez en el Cáucaso.

En agosto de 2025, Trump reunió en Washington a los presidentes de Armenia y Azerbaiyán, donde ambos firmaron una declaración conjunta en la que se comprometían a reconocerse mutuamente la integridad territorial, tras el último episodio conflictivo en torno al enclave de Nagorno Karabaj. Sin embargo, lo más trascendente fue que ambos presidentes respaldaron el TRIPP, el proyecto para crear un corredor de transporte que será desarrollado y gestionado por una empresa controlada al 74% por Estados Unidos durante 49 años, ampliables 50 más.

Trazado propuesto para el TRIPP, que enlazaría Azerbaiyán con el enclave azerí de Najicheván. Ilustración: Carnegie Endowment for International Peace.

El TRIPP eliminó las disposiciones sobre conectividad establecidas para un trazado anteriormente auspiciado por Rusia, en una declaración trilateral de noviembre de 2020, firmada por Aliyev, Pashinian y el presidente ruso Vladimir Putin. Unas condiciones que fueron cuestionadas posteriormente por el presidente de Armenia, después de haberlas admitido, ya que asignaban el papel de supervisión a los guardias fronterizos del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB).

En el caso de materializarse, el nuevo plan otorga a Washington derechos exclusivos sobre la ruta, que proporcionaría a Azerbaiyán una conexión directa con Turquía, y excluiría a Rusia de un proyecto de importancia estratégica. Armenia retendría la jurisdicción sobre los 43 kilómetros del trazado, pero Azerbaiyán tendría “acceso sin obstáculos” al corredor, que las partes firmantes esperan completar en 2028.

El TRIPP aborda el aislamiento de Najicheván, definido en 1921 en sendos tratados como un enclave de Azerbaiyán. Con la caída de la Unión Soviética en 1991 y la guerra de Azerbaiyán con Armenia, se cortaron las rutas de transporte entre ambas zonas. Tras 35 años, reconectar este territorio sigue siendo la prioridad política azerbaiyana. Estados Unidos ha aprovechado la coyuntura para poner su pica en el Cáucaso. Un análisis detallado del TRIPP, las dificultades para su materialización y sus repercusiones geopolíticas puede encontrarse aquí.

La advertencia de Rusia a los candidatos a peones de occidente 

El 11 de junio, Fiodor Lukianov publicaba un artículo en RT que viene a advertir de la encrucijada en la que se encuentran los aspirantes a seguir los pasos de Ucrania. Lukianov es redactor jefe de Russia in Global Affairs, presidente del Presídium del Consejo de Política Exterior y de Defensa, y director de investigación del Club Internacional de Debate Valdai. Teniendo en cuenta el boicot occidental a la versión rusa de los hechos, me parece conveniente difundirla, para poder tener una visión más completa de lo que está en juego.

El título del artículo resume a la perfección la disyuntiva a la que se enfrentan quienes se están dejando cortejar por occidente: “El sueño de Eurasia de pertenecer a la UE ahora tiene un precio antirruso”. Lukianov considera que Armenia sí conoce las posibles consecuencias de alejarse de Moscú, pero no tiene una oferta real y concreta de adhesión a la Unión Europea.

Por el momento, la UE ha ofrecido palabras y un total de 270 millones de euros a Armenia, a lo largo de cuatro años, en un programa para fomentar su “resiliencia y crecimiento económico”. A esta cifra hay que sumar 30 millones, ya desembolsados, para atender a los refugiados expulsados de Nagorno Karabaj, tras el vuelco de Pashinian sobre la soberanía del territorio. Auténticas migajas en comparación con las cifras de intercambio comercial con Rusia, pero suficientes si de lo que se trata es de engrasar a las élites de un país de apenas tres millones de habitantes.

La UE anuncia un nuevo paquete de 270 millones para la resiliencia y el crecimiento de Armenia. EU Neighbours East.

Lukianov argumenta que, en lo que respecta a su proyección internacional, la Unión Europea sigue viviendo de las rentas de su anterior imagen histórica de prosperidad, estabilidad y protección social. Sin embargo, esa imagen ya no se corresponde con la realidad actual, debido a sus problemas internos y al nuevo contexto geopolítico.

La Unión Europea pretende redefinir su perfil en la arena internacional a través de su confrontación con Rusia.  Por lo tanto, acercarse a la órbita de Bruselas implica hoy asumir una postura claramente contraria a Moscú. Lukianov sostiene que los países euroasiáticos deben preguntarse si el “camino europeo” que imaginan aún existe realmente, y si comprenden los costes políticos y geopolíticos que podría conllevar perseguirlo.

Dicho con un lenguaje menos diplomático, la ciudadanía de los países que están siendo seducidos por Bruselas con el señuelo de una prosperidad que ya no existe, deberían sopesar si desean acabar en la ruina, además de convertirse en la nueva carne de cañón del proyecto belicista europeo contra Rusia, una vez agotados los recursos humanos en Ucrania. Porque esa es la única prosperidad que les espera, si se tragan el señuelo que Bruselas les está lanzando. Si sus élites insisten en arrastrarles por el camino de la perdición, deberían hacerle caso a Pashinian, montar una revolución, y forzar un cambio de rumbo, antes de que sea demasiado tarde.

Piratas y ladrones explotan su “orden basado en reglas”

23 de diciembre de 2025

Los hechos revelan la hipocresía de las élites occidentales

Los recientes asesinatos y actos de piratería cometidos en el Caribe por parte de Estados Unidos y la confiscación indefinida de los activos estatales rusos a manos de la Unión Europea ponen de manifiesto la hipocresía que late tras la pretensión de estos delincuentes internacionales de que el resto del mundo se adhiera al “orden basado en reglas” que afirman encarnar.

Antony Blinken, que ejerció como secretario de Estado con Joe Biden, definió el “orden basado en reglas” como “el sistema de leyes, acuerdos, principios e instituciones que el mundo se unió para construir después de dos guerras mundiales para gestionar las relaciones entre los estados, prevenir conflictos y defender los derechos de todas las personas”.

Walter Russell Mead, miembro del Hudson Institute, una de las cavernas del pensamiento neoconservador, se lamentaba en una columna en el Wall Street Journal de la “desintegración” del orden internacional basado en reglas, liderado por Estados Unidos. Ilustrada con una única fotografía, la de Putin, la columna repasaba la lista actualizada de villanos y se quejaba de que Washington y sus aliados no hicieran lo necesario para que los malvados respetaran esas “reglas”, a las que occidente se adhiere inequívocamente. Modo ironía activado.

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Israel fracasa en su intento de cambio de régimen en Irán

1 de julio de 2025

No son las armas nucleares, es el cambio de régimen

El empellón más serio para provocar un cambio de régimen en Irán, desde que en 1953 Estados Unidos y el Reino Unido derrocaran a Mohammed Mossadegh tras nacionalizar el petróleo, se ha saldado, por ahora, con un fracaso. Benjamín Netanyahu lleva más de 30 años sosteniendo que Irán está a punto de hacerse con armas nucleares. Sin embargo, el verdadero motivo tras los bombardeos israelíes que comenzaron el 13 de junio fue provocar la caída del gobierno.

El hecho de que las primeras bombas caídas en Irán acabaran con la vida de un buen número de altos cargos civiles y militares revela la intención de decapitar a la cúpula dirigente iraní, con la esperanza de que Irán corriera el mismo camino que Siria: la instalación de un gobierno títere. Sin embargo, la resiliencia de la estructura del gobierno iraní pone de manifiesto el fracaso de la operación sionista, que provocó la intervención posterior de Estados Unidos, en una cadena de acontecimientos plagada de deliberadas confusiones, propaganda e inquietantes consecuencias.

Entre la espesa bruma de pretextos, maniobras de distracción y mentiras difundidas por Benjamín Netanyahu y Donald Trump, surgen no obstante algunos hechos indiscutibles. El primero es que Israel ha fracasado, por el momento, en su intento de provocar un cambio de régimen en Irán. Alí Jamenei, el líder supremo, y Masud Pezeshkian, el presidente, siguen en sus puestos. Los altos cargos asesinados de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica han sido sustituidos por otras personas.

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