Archivo de la etiqueta: Israel

Israel ataca a Irán para asegurarse carta blanca en Gaza

26 de abril de 2024

Estados Unidos titubea frente al plan de Israel para invadir Rafah

El resumen publicado por la Casa Blanca de la conversación telefónica mantenida el 29 de octubre entre Joe Biden y el presidente de Egipto, Abdel Fattah Al-Sisi, parecía indicar que Estados Unidos se oponía a las pretensiones de Israel de expulsar a la población de Gaza, para instalarla en tiendas de campaña en el Sinaí. Así se deducía de esta frase: “garantizar que los palestinos en Gaza no sean desplazados a Egipto ni a ninguna otra nación”. En mi artículo de noviembre, ya expresé mi escepticismo ante esta afirmación, teniendo en cuenta la carta blanca que Biden otorgó a Netanyahu en su viaje a Israel, según la propia prensa hebrea.

Sin embargo, la extrema crueldad desplegada por los militares hebreos durante esta última fase de su genocidio contra el pueblo palestino, y el altísimo número de víctimas civiles, le está provocando dificultades políticas a Joe Biden, que busca la reelección, a pesar de sus evidentes limitaciones cognitivas.

Además del rechazo que su apoyo incondicional a Israel está provocando en amplias capas de la población, incluyendo a potenciales votantes demócratas, el presidente de Estados Unidos se enfrenta a una demanda por una posible complicidad en el genocidio sionista. Protestas en las universidades estadounidenses del actual calibre no se producían desde la guerra de Vietnam.

Protestas en la Universidad de Columbia, Nueva York. Foto: USA Today.

Debido a esta presión interna, Biden probablemente se esté resistiendo a las pretensiones de Netanyahu de expulsar a la población palestina de Gaza, lanzando un ataque masivo contra Rafah que desplazara a los palestinos hacia el Sinaí, ante la ausencia de otra alternativa. Debido a la posición de la Casa Blanca, la anunciada ofensiva sionista en Rafah aún no se ha producido, a pesar de las advertencias de Israel a Hamás acerca de la inminencia del ataque, si no liberaba a los rehenes antes del Ramadán. Más de dos meses después, la ofensiva sobre Rafah aún no ha tenido lugar, claro indicio de los temores de Washington por sus consecuencias.

Israel lanzará un ataque en Rafah a menos que los rehenes estén en casa en marzo. Titular de Bloomberg del 18 de febrero de 2024.

Israel provoca a Irán con un ataque a su consulado en Siria

Ante las resistencias de la Casa Blanca a consentir el desalojo de la población de Gaza, Netanyahu ha recurrido al ardid de involucrar a Irán en la ecuación. El primer ministro israelí sabía que el ataque israelí al consulado iraní en Damasco iba a provocar una respuesta armada por parte de Teherán.

La Convención de Viena establece la inviolabilidad de las delegaciones diplomáticas. La legislación internacional determina que su bombardeo constituye un acto de guerra. El zarpazo sionista provocó la muerte de siete personas, entre ellas un general de brigada de la Guardia Revolucionaria, lo que obligaba a Irán a devolver el golpe, de alguna manera. Así ocurrió doce días más tarde. Hasta 300 drones y misiles fueron lanzados por Irán contra territorio israelí.

Israel lleva atacando a Siria más de una década. Ha bombardeado en repetidas ocasiones el aeropuerto internacional de Damasco, una infraestructura civil. Desde el 7 de octubre, Israel ha atacado a Hezbolá en Líbano cerca de 4.000 veces. Las agresiones israelíes contra Siria y el Líbano no han provocado ninguna repulsa por parte de la “comunidad internacional”. Un concepto que, en realidad, engloba únicamente a las naciones occidentales, que pretenden hacerse pasar por todo el mundo.

Sin embargo, la represalia iraní por el acto de guerra israelí suscitó inmediatamente el airado rechazo de la “comunidad internacional”. O sea, de Estados Unidos y la Unión Europea, que se aprestaron a anunciar una nueva ronda de sanciones contra Irán. Bruselas, por boca de Josep Borrell, condenó la represalia iraní “en los términos más contundentes”, tildándola de “amenaza a la seguridad regional”. Debe ser que los bombardeos de las embajadas contribuyen a la paz mundial, según quién los ejecute.

La estrategia de Netanyahu para despoblar Gaza pasa por Irán

Aunque varias figuras políticas de peso en Estados Unidos le tienen muchas ganas a Irán, a Joe Biden no le interesa, en este momento, una escalada entre Tel Aviv y Teherán que desemboque en una guerra abierta entre ambos, lo que requeriría la implicación directa de Washington en el conflicto.

Podría parecer que la estrategia de Netanyahu pasa por arrastrar a Estados Unidos a una guerra directa con Irán. Así lo plantean algunos medios, por lo general bastante ponderados en sus análisis, como Responsible Statecraft, en un artículo publicado el 5 de abril.

¿El plan de Israel es arrastrar a Estados Unidos a una guerra con Irán?

Sin embargo, yo creo que la estrategia de Netanyahu va por otros derroteros. El primer ministro está aprovechando que los políticos occidentales, y sus medios, están presentando la respuesta de Irán al ataque israelí a su delegación diplomática en Damasco como una acción no provocada. Esta ficción tiene la virtud de legitimar a Israel para ejercer su “derecho a defenderse”, el mantra acuñado para intentar blanquear la actual fase del genocidio sionista contra la población palestina.

A cambio de “renunciar” a su legítimo “derecho a defenderse” frente a la agresión iraní, mostrando “moderación” al desistir de escalar el conflicto, Netanyahu estaría buscando el “permiso” de Washington para lanzar la ofensiva sobre Rafah.

Si opta por aceptar el planteamiento de Netanyahu, Joe Biden se ahorra una guerra directa con Irán, que le viene fatal para su reelección en este momento. Israel aparece como un “moderado” que se ha tragado el sapo de la “agresión” iraní sin responder como los ayatolas se merecen y, tras haber desviado la atención durante unas semanas del genocidio en Gaza, se encuentra con las manos libres para continuar con su plan. Que no es otro que proseguir con la limpieza étnica del territorio para, después de desescombrarlo, ocuparlo con nuevas oleadas de colonos sionistas y anexionárselo por la vía de los hechos consumados.

El 19 de abril, Estados Unidos informó de que Israel había lanzado un misil contra la región de Isfahan, en Irán, donde se ubican instalaciones para el enriquecimiento de uranio. Adoptando un perfil bajo, Tel Aviv no reivindicó el ataque, cuyas consecuencias fueron minimizadas por Teherán. La Agencia Internacional de Energía Atómica confirmó que las instalaciones nucleares iraníes no habían sufrido ningún daño. Netanyahu había apostado por mantener un perfil bajo frente a Irán, porque tenía la mira apuntando a Gaza.

El 21 de abril, el jefe del Estado Mayor del ejército israelí, Herzi Halevi, aprobaba “la continuación de la guerra”. Significativamente, lo hacía en el cuartel general del Mando Sur, la latitud donde se sitúa Rafah. El 9 de abril, Netanyahu declaró que la invasión de Rafah ya tenía fecha. El 25 de abril varios medios publicaban que Israel había adquirido 40.000 tiendas de campaña con capacidad para 10 o 12 personas.

Titular de eldiario.es del 24 de abril.

Veremos si el asalto sobre Rafah finalmente se produce, y cuál es la reacción de los países árabes, especialmente de Egipto, que sería el destino previsible, por vecindad, de la población palestina expulsada de Gaza.

Con las excepciones de Irán y Yemen, y de Emiratos Árabes Unidos, que rompió relaciones con Israel, la actitud del mundo árabe no ha pasado de una mera condena del genocidio sionista, con una palmaria ausencia de acciones para intentar ponerle fin. Herramientas no les faltan a los principales productores de petróleo del mundo, pero se ve que no están por la labor de utilizarlas, como sí hicieron en los años 70 del pasado siglo. Tanto si su pasividad responde a la falta de voluntad política, como a la ausencia de coraje, los países árabes harían muy bien en reconsiderar su inacción. De lo contrario, los siguientes en la lista muy bien podrían ser ellos.

EE. UU. otorga el derecho de veto a Israel sobre el reconocimiento del Estado palestino

Un día antes del ataque israelí no reivindicado, Estados Unidos había vetado en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que proponía el reconocimiento del Estado Palestino. Washington se quedó solo en su posición, con el resto de los miembros votando en contra, excepto dos abstenciones de postureo: Reino Unido y Suiza.

El vice embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidos, Robert Wood, trataba de justificar el veto del país al que representa: «Una vez más, Estados Unidos continúa apoyando firmemente la solución de dos Estados. Esta votación no refleja oposición a la condición del Estado palestino, sino que es un reconocimiento de que solo surgirá de negociaciones directas entre las partes«.

Dejando al margen el cinismo que representa la primera parte de su declaración, el representante de Washington estaba otorgando de facto a Israel el poder de veto sobre el reconocimiento del Estado Palestino: si dicho estatus sólo puede alumbrarlo el resultado de una negociación entre Israel y Palestina, es suficiente con que Tel Aviv se oponga para evitarlo. Sabe que Estados Unidos vetará cualquier iniciativa en la ONU que lo intente, como acaba de ocurrir.

Fuente: Council on Foreign Relations.

Durante décadas, Israel se ha encargado de fragmentar el territorio palestino, mediante la usurpación y la colonización ilegal, aunque esto último en realidad es un pleonasmo. ¿Acaso el colonialismo puede ser legal? Lo ha hecho de manera metódica, de tal modo que no existe continuidad entre los distintos territorios bajo control palestino (zona A en la ilustración, en marrón oscuro). La zona B, en beige, está bajo control compartido. La zona C, en azul, es de control israelí. 

Los acuerdos de Oslo II, que establecían la división temporal del territorio en estas tres zonas, y subrayo lo de temporal, fueron incumplidos por Israel. Los acuerdos estipulaban que, en el plazo de cinco años, se debía alcanzar un pacto definitivo, por el que Palestina accedería a la autodeterminación y, por tanto, al estatus de Estado independiente.

El estatus de Jerusalén y el de los territorios colonizados ilegalmente se negociaría más adelante. Yitzhak Rabin, firmante de los acuerdos por Israel, fue asesinado por un judío ultranacionalista, y lo pactado en Oslo se desvaneció en el aire. La colonización ilegal por parte de Israel ha continuado sin pausa desde la firma de Oslo, en 1993. El proceso de “profundización del apartheid” por parte del gobierno sionista queda de manifiesto en la siguiente ilustración, correspondiente a un estudio del profesor Oren Yiftachel, de la Universidad del Negev, en Israel.

En rojo, asentamientos de colonos judíos, a lo largo de los años. Entre paréntesis, su número. Fuente: Deepening apartheid: The political geography of colonizing Israel/Palestine, by Oren Yiftachel.

El 21 de febrero, el parlamento israelí votó mayoritariamente a favor del rechazo al reconocimiento “unilateral” del Estado Palestino: 99 de los 120 diputados mostraron su apoyo a Netanyahu, en una clara indicación de que en este asunto apenas existen diferencias entre gobierno y oposición.

La postura de Israel coincide con la expresada por el vice embajador estadounidense en la ONU: el reconocimiento del Estado Palestino requiere, necesariamente, de un acuerdo entre las dos partes. Netanyahu ya se ha erigido como un baluarte frente a tal posibilidad, por lo que el poder de veto otorgado por Estados Unidos no hace sino reforzar la posición sionista.

La respuesta de Irán evidencia las debilidades de occidente

La estrategia de Netanyahu para prorrogar la carta blanca que Biden le otorgó puede que le salga bien para continuar con su genocidio en Gaza. Sin embargo, aparte del grave deterioro que las masacres sionistas están provocando en la imagen de Israel, su ataque a la delegación diplomática de Irán en Damasco ha dado ocasión a Teherán para poner el descubierto las carencias militares del Estado sionista.

La respuesta de Irán al golpe sionista a su embajada  (anunciada con anticipación conforme a fuentes turcas, jordanas e iraquíes), le costó a Teherán unos 20 millones de dólares, según los cálculos de Chas Freeman, ex embajador de Estados Unidos en Arabia Saudita. El mismo diplomático calcula en 1.300 millones de dólares lo que le costó a Israel, y a sus aliados, interceptar la mayoría de los 300 drones y misiles lanzados por Irán. Así lo recoge Rafael Poch en su blog.

Sin embargo, a pesar de tal dispendio y movilización de recursos por parte de Israel, y de sus aliados, que colaboraron para interceptar los proyectiles iraníes, algunos misiles lograron burlar la “cúpula de hierro”, que supuestamente blinda a Israel de los ataques por vía aérea. Y dichos misiles no eran precisamente de los más modernos. El 23 de abril, Seyed Ebrahim Raisi, presidente de Irán, remachaba el mensaje que ya habían lanzado los proyectiles iraníes: “Si el régimen sionista vuelve a cometer un error y agrede la tierra santa de Irán, la situación será diferente y no está claro qué quedará de ese régimen”.

El 16 de agosto de 2023, Joe Biden pronunciaba la siguiente frase al término de un discurso: “Solo recordad quiénes somos, en el nombre de Dios. Somos los Estados Unidos de América. Y no hay nada, nada, nada más allá de nuestra capacidad cuando lo hacemos juntos”.

La arrogancia de las élites estadounidenses les impide ver que el mundo ha cambiado muchísimo desde que la implosión de la Unión Soviética les hizo creerse el relato del fin de la historia, con ellos como triunfadores y, por tanto, legitimados para imponer su “mundo basado en reglas” (las suyas) al resto del planeta.

A pesar de que el Congreso de Estados Unidos acaba de aprobar un “paquete de ayuda” de 95.000 millones de dólares para Ucrania, Israel y Taiwán, resulta dudoso que Washington pueda mantener el gasto de tres guerras por intermediación a la vez.

La deuda pública de Estados Unidos, que en enero alcanzó los 34 billones, ya crece en un billón de dólares cada 100 días, según datos del Departamento del Tesoro, publicados por CNBC. El aumento de la deuda en un billón de dólares, desde los 31 billones a los 32, necesitó alrededor de ocho meses. Este ritmo de incremento es insostenible, según publica Bloomberg.

Tenedores de la deuda pública de Estados Unidos.

Además, es improbable que este despilfarro se traduzca en victorias. En el caso de Ucrania, un alto cargo confesaba al Financial Times que los 60.000 millones de dólares “Ayudarán a frenar el avance ruso, pero no a detenerlo”. Ni siquiera altos cargos de la administración Biden se creen que la millonada vaya a conseguir que Ucrania prevalezca frente a Rusia.

Boris Johnson explicaba las razones por las que sigue clamando por más ayuda a Ucrania para hacer frente a Rusia: Si Ucrania pierde, será el fin de la hegemonía occidental, escribía el 12 de abril en el Daily Mail. Aquí está el quid de la cuestión.

Irán no está solo, está en los BRICS, junto a Rusia y China. Y en Pekín saben que si Rusia o Irán son laminados por Estados Unidos y sus secuaces, la siguiente en la lista es China. Existe una voluntad política bipartidista en Estados Unidos para impedir el desarrollo del gigante asiático. Así lo vemos en distintas publicaciones de fuste.  Bloomberg titulaba así el 12 de febrero: “En la revancha entre Trump y Biden, el único perdedor seguro es China. Trump promete aranceles masivos que podrían reducir el comercio entre Estados Unidos y China a prácticamente nada, y Biden tiene nuevas restricciones listas para implementar antes del día de las elecciones”.

En la revancha entre Trump y Biden, el único perdedor seguro es China

Un artículo publicado en Foreign Policy iba más allá. Matt Pattinger y Mike Gallagher, dos antiguos miembros de la inteligencia militar, que posteriormente desarrollaron carreras políticas, reclamaban más mano dura frente a China: “No hay sustituto para la victoria. La competición de Estados Unidos con China debe ganarse, no gestionarse”.

Foreign Affairs es la revista del Council on Foreign Relations.

Si los países del bloque occidental están tan locos como para ir directamente a la guerra contra Rusia, China e Irán, simultáneamente, con el objetivo de conservar su hegemonía, no sólo van a perderla, sino que van a destruir el planeta, que será devastado por su arrogancia.

El genocidio sionista en Gaza revela los auténticos valores occidentales

4 de marzo de 2024

Estados Unidos y la Unión Europea afirman compartir los valores de Israel

El 5 de diciembre, en una entrevista a la cadena estadounidense MSNBC, el presidente de Israel, Isaac Herzog, afirmó lo siguiente: “Esta guerra es una guerra que no es sólo entre Israel y Hamás. Es una guerra que realmente tiene como objetivo salvar la civilización occidental, salvar los valores de la civilización occidental”.

¿Los valores occidentales son los que Israel dice estar defendiendo cuando bombardea a la población civil palestina, destruye sus viviendas, e impide la entrega de ayuda humanitaria, para luego acribillar a quienes luchan por hacerse con comida, tras haber sobrevivido a las bombas y a los francotiradores?

¿Son estos los valores reales que se ocultan detrás de la propaganda occidental, repleta de palabras bonitas como libertad, democracia, derechos humanos, paz, justicia y libertad de expresión? ¿El genocidio de la población palestina, el desplazamiento forzado y la limpieza étnica para apropiarse de sus tierras se asientan sobre valores occidentales?

Sigue leyendo

Estados Unidos desafía a China y Rusia con un proyecto que pasa por Israel

13 de diciembre de 2023

Israel conocía los planes de ataque de Hamás con un año de antelación

Los ataques de Hamás del 7 de octubre le han venido muy bien a Israel, por varios motivos. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu inmediatamente los comparó con los sufridos por Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, pero adjudicándoles una mayor gravedad: equivalían a 20 veces aquellos atentados. Con esta hiperbólica equiparación, Netanyahu buscaba la justificación a su violenta respuesta, que sigue provocando la muerte indiscriminada de miles de palestinos. La reacción de Estados Unidos a los ataques del 11-S ha causado la muerte de entre 4,5 y 4,7 millones de personas, de manera directa o indirecta, en todas las guerras desatadas por Washington desde entonces. Netanyahu está emulando a sus patrocinadores.

Sigue leyendo

La OTAN fracasa en Ucrania y empuja a Zelenski a negociar con Rusia

27 de noviembre de 2023

Los medios occidentales apuntalan el cambio de rumbo respecto a Ucrania

Cuando la misma revista que te encumbró como “persona del año” publica, menos de un año después, un reportaje donde te pone a los pies de los caballos, es que tu destino está echado. Es lo que le acaba de ocurrir a Volodímir Zelenski, protagonista de dos portadas de la revista TIME que, puestas juntas, no dejan lugar a dudas sobre el brusco viraje de occidente con relación a Ucrania. Como anécdota, baste añadir que los ojos del presidente ucraniano fueron azulados en la portada de 2022 para acercar su rostro a los gustos anglosajones.

Sigue leyendo

Estados Unidos fracasa en Israel y apunta a Irán

2 de noviembre de 2023

Los orígenes colonialistas del Estado de Israel

Antonio Guterres llevaba razón. Por eso Israel se le tiró al cuello, pidiendo su dimisión. El secretario general de la ONU intentó contextualizar por qué se produjo la violenta incursión de Hamás el 7 de octubre: “Es importante reconocer también que los ataques de Hamás no surgieron de la nada. El pueblo palestino ha sido sometido a 56 años de ocupación asfixiante”.

La pretensión de Israel, y la de su patrocinador, es presentar la ofensiva palestina en ausencia de contexto, como si se produjera en una burbuja. Por eso es fundamental hacer lo contrario: poner de relieve los antecedentes históricos que explican – pero que no justifican, como recalcó Guterres – cómo es posible que se produzcan unos hechos tan execrables y violentos.

Sigue leyendo