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Zelenski fracasa en su cumbre mientras Rusia recaba nuevos aliados

8 de julio de 2024

La falsa cumbre de paz que era de guerra

La conferencia impulsada por Volodímir Zelenski en Suiza tuvo el mismo resultado que las sanciones contra Rusia: terminó perjudicando a sus promotores. Si la reunión estaba diseñada para recabar apoyo internacional al presidente de Ucrania, muy necesitado de respaldo tras aferrarse al cargo, con su mandato ya vencido, las conclusiones fueron en sentido contrario: el sostén del bloque occidental fue tibio, y Zelenski consiguió enemistarse con dos colosos en la nueva arena internacional: China y Brasil.

De entrada, de un total de 160 países invitados, sólo acudieron 90, de los cuales 44 eran europeos. Las organizaciones supranacionales europeas fueron incluidas en la lista para hacer bulto. Teniendo en cuenta que la conferencia se publicitó como una “cumbre de paz”, y que Rusia no fue invitada, es comprensible el rechazo de China a participar en una encerrona para apoyar a una de las facciones en guerra. Eso, y un intento de relanzar la imagen del desprestigiado Zelenski. Su índice de aprobación se ha desplomado casi 30 puntos en un año, según un sondeo patrocinado por USAID, la “agencia de cooperación” de Estados Unidos.

Además, de los 90 participantes, sólo 78 suscribieron el comunicado alumbrado finalmente por la cumbre. Un texto aguado, que dejó fuera siete de los diez puntos del “plan de paz” de Zelenski, citando sólo tres: la necesaria seguridad de las plantas nucleares (a pesar de que Ucrania bombardea regularmente la central de Zaporiyia, bajo control ruso desde el principio de la invasión); la seguridad alimentaria; y el intercambio de prisioneros y la vuelta de los niños desplazados a Rusia.

Mapa de los países que firmaron el comunicado de la cumbre de Suiza. Ilustración: Geopolitical Economy Report.

Como vemos en el mapa, los países firmantes de la declaración son únicamente los del bloque occidental y sus aliados. Los países que aglutinan la mayoría de la población del planeta, o bien no participaron en el montaje, o rechazaron suscribir el comunicado: China, India, Brasil, México, y casi todos los de América Latina, Asia y África.

Dadas las significativas ausencias, la cumbre sirvió para ratificar, a duras penas, los apoyos de Zelenski: los de sus patrocinadores en la guerra contra Rusia. Además, el presidente de Ucrania consiguió enemistarse con China y Brasil, gracias a sus portentosas dotes diplomáticas.

Hasta la prensa occidental señalaba el fracaso de la cumbre. La CNBC titulaba que “La cumbre de paz de Ucrania carece de influencia mientras Rusia, China y otros se mantienen alejados”. La prensa de Suiza, país anfitrión, era todavía más explícita: “La cumbre de paz de Ucrania no cumplió con las expectativas de “cuento de hadas”.

Titulares de CNBC y Swiss Info sobre la cumbre de Bürgenstock.

Zelenski insulta a China y Brasil, calificándolos de incivilizados

Antes de la reunión en Suiza, Zelenski ya había arremetido contra China en el foro de Diálogo Shangri-la, celebrado en Singapur. Allí, el 2 de junio, acusó a Rusia y a China de presionar a otros países para que no acudieran a la cumbre que estaba organizando, cargando las tintas contra China: «Es lamentable que un país tan grande, independiente y poderoso como China sea un instrumento en manos de Putin«. Zelenski demostraba una gran inteligencia política poniéndose en contra al país que está despuntando como líder del nuevo mundo multipolar.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Mao Ning, explicó al día siguiente las razones por las que China no asistía a la conferencia: no incluía a las dos partes en conflicto, y no se iban a discutir todos los planes de paz. China presentó un plan de paz el 24 de febrero de 2022, que ha sido ostensiblemente ignorado por el bloque occidental. En mayo de 2024, China y Brasil presentaron conjuntamente un nuevo plan de paz, que requería la participación de Ucrania y Rusia, y que fue igualmente ninguneado por occidente.

Lula da Silva rechazó asistir a la cumbre, a pesar de las fuertes presiones ejercidas por el país anfitrión y el propio Zelenski. Aunque Brasil envió una delegación a Suiza, no suscribió el comunicado final. Ninguno de los países miembros de los BRICS lo hicieron: India, Sudáfrica, Arabia Saudita, Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos.

Después de haber acusado a China de ser un mero mayordomo del Kremlin, Zelenski, muy frustrado por su fracaso en Suiza, arremetió de nuevo contra China, y también contra Brasil. Después de afirmar, falsamente, que el comunicado de la cumbre había sido suscrito “por la mayoría del mundo”, Zelenski declaró que “tan pronto como Brasil y China se sumen a los principios que todos los que estamos aquí, los países civilizados, hemos unido, estaremos felices de escuchar sus opiniones, a veces incluso si no coinciden con las de la mayoría del mundo”.

Calificar de “incivilizada” a China, una de las culturas más antiguas del mundo, cuna de muchas de las invenciones que forman parte de nuestra vida cotidiana, como la porcelana, el papel, la imprenta, la tinta, los espaguetis o los helados, además de un error histórico, supone una torpeza diplomática difícilmente superable.

Putin contraprograma la cumbre con su propuesta de negociación

Un día antes de que comenzara la cumbre de Suiza, Vladímir Putin enunció las condiciones para sentarse a negociar la paz con Ucrania: tan pronto como las tropas ucranianas se retiren por completo de las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, y Kiev notifique oficialmente el abandono de los planes para ingresar en la OTAN, Rusia ordenará el alto el fuego, así como el inicio inmediato de las negociaciones, afirmó el presidente ruso.

Putin expone las condiciones para conversaciones de paz con Ucrania. Titular de CNBC.

Putin recalcó que la retirada debía producirse “de todo el territorio de estas regiones dentro de sus fronteras administrativas que existían en el momento de su entrada en Ucrania.” El presidente ruso advirtió que si Ucrania rechazaba estas condiciones, las demandas de Rusia en el futuro serían distintas. O sea, peores.

Putin consiguió robar el foco con este movimiento. En lo que se refiere a los territorios, la propuesta se limita a constatar la realidad actual sobre el terreno, o futura a corto plazo, teniendo en cuenta los avances de las tropas rusas en el frente. Un hecho que reconoce hasta el Institute for the Study of War, un gabinete impulsado por Robert Kagan, el marido de Victoria Nuland: lo más belicista que se despacha.

En lo que respecta a la OTAN, a estas alturas el bloque occidental debería comprender que en ninguna circunstancia Rusia va a permitir que Ucrania ingrese en la alianza controlada por Estados Unidos. Putin se limitó a recordar otro hecho innegable: que la existencia misma de Ucrania depende del diálogo que mantenga con Rusia. Si el actual gobierno de Kiev, o el que le sustituya, no actúa de acuerdo con esa realidad, en lugar de satisfacer los intereses de Washington, estarán condenando a Ucrania a sucumbir, o a desaparecer.

Desde el punto de vista de una negociación, lo que plantea Putin es de manual, por mucho que occidente se tire de los pelos tildándolo de “ultimátum”. Las ofertas de una de las partes corresponden a las relaciones de fuerzas que existen en cada momento. Si dichas fuerzas se inclinan en mayor medida hacia Rusia en el frente de batalla, como está ocurriendo, en el futuro Ucrania estará en peor situación para negociar de la que ya está ahora. Y las condiciones que demande Rusia serán más duras.

Sin embargo, la estrategia que occidente está imponiendo a Ucrania es la huida hacia adelante, con la esperanza de que ocurra algo milagroso que modifique la correlación de fuerzas. Algo que carece de base empírica. Rusia está demostrando que la capacidad de su industria militar supera a la de la OTAN. Según la CNN, Rusia está produciendo tres veces más municiones que Estados Unidos y Europa conjuntamente, y dispara 5 veces más proyectiles al día que Ucrania.

Para mantener viva la narrativa de la esperanza en la victoria, occidente habla periódicamente de nuevas armas o estrategias, que conseguirían darle la vuelta a la situación. Tras haber autorizado al gobierno de Kiev a usar su armamento para atacar a Rusia en su territorio, ahora toca hablar de los F-16. Todo, con tal de no reconocer una derrota que asoma en el horizonte y que, cuanto más tarde se produzca, mayor daño habrá causado. A estas alturas, en las que el reclutamiento en Ucrania se ha convertido en una especie de secuestro, queda claro que a occidente las vidas de los ucranianos nunca le han importado, y que el patriotismo se ha esfumado.

Titular de Express, Reino Unido: “Los ucranianos están demasiado asustados para salir en medio de un reclutamiento agresivo: ‘¡La gente era secuestrada!’”.

Rusia gana aliados en la construcción del mundo multipolar

The Telegraph: A Ucrania le dirán que es demasiado corrupta para ingresar en la OTAN.

Mientras Estados Unidos destroza Ucrania en su intento de resistirse a la pérdida de su hegemonía, con la complicidad de un país que la propia OTAN estima demasiado corrupto para ingresar en la alianza, Rusia sigue ganando aliados. En el mundo multipolar que se está construyendo en plataformas como los BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái, o el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, Rusia y China juegan el papel del tándem motor. Y siguen incorporando socios.

En la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, celebrada en Astaná (Kazajistán) el 3 y 4 de julio, se anunció oficialmente la incorporación de Bielorrusia. Con este nuevo miembro, ya son diez las naciones que forman parte de la OCS: China, Rusia, India, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán, Irán y Pakistán. En dicha reunión, Putin mantuvo reuniones bilaterales con siete mandatarios, incluyendo a los de China, India, Pakistán, y a Recep Tayip Erdogán, presidente de Turquía, miembro de la OTAN.

En su edición número 27, el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF) recibió a 21.000 participantes de 139 países. Entre ellos, varios presidentes, como Gustavo Petro (Colombia) y Luis Arce (Bolivia), así como 48 delegaciones a nivel ministerial. En el Foro se firmaron 982 acuerdos, por un importe total de 71.900 millones de dólares.

Ante la patente falta de voluntad de diálogo por parte de occidente, que prosigue su escalada material y retórica contra Rusia, China y todos los que no se avienen a seguir sus dictados, Rusia está ampliando sus alianzas en Asia. Es allí donde podría desatarse el conflicto directo entre los bloques que están definiéndose en el mundo multipolar.

Consciente de esta posibilidad, Vladímir Putin viajó a Corea del Norte. Allí, el 19 de junio firmó un acuerdo de defensa mutua con Kim Jong Un, que la prensa occidental calificó como el más potente desde la guerra fría. La agencia de noticias de Corea del Sur Yonhap señalaba que el pacto alcanzado entre Rusia y Corea del Norte establecía la asistencia militar mutua “sin demora” en caso de ataque a cualquiera de los dos países.

Rusia y Corea del Norte firman un acuerdo de asociación que parece ser el más potente desde la guerra fría. Titular de AP News.

China es el principal socio comercial de Corea del Norte, así como su apoyo político fundamental. Es impensable que Rusia firmara un acuerdo de este alcance sin haberlo hablado antes con China. Cerrando el círculo, Putin y Xi Jinping volvieron a reunirse en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Astaná.

Después de recabar el “pleno apoyo y solidaridad” de Corea del Norte para su lucha contra el bloque occidental en Ucrania, Putin viajó a Vietnam. Un país con el que la extinta Unión Soviética mantuvo estrechas relaciones. Allí, el presidente ruso se reunió con la plana mayor de la dirigencia, y suscribió doce acuerdos de carácter público, además de los no desvelados. 

Otra prueba del “aislamiento” de Rusia, si escuchamos la propaganda occidental, es la visita de Narendra Modi, a Moscú, el 8 y 9 de julio. Rusia será el primer país que visite el primer ministro de la India tras su reelección. Desde el comienzo de las sanciones a Rusia, India ha hecho oídos sordos a los requerimientos de occidente para que las adoptara, y se ha convertido en uno de sus principales compradores de petróleo. En unas cantidades tales que le está permitiendo revenderlo, llevándose un pellizco, con cargo a los europeos que lo compran.

Bloomberg: La visita de Modi a Rusia socava los esfuerzos de occidente para presentar a Putin como un paria. 2 de julio de 2024.

Mientras tanto, es occidente quien se encuentra cada día más aislado, y no sólo en lo político. El peso económico del G7 sigue cayendo frente al de los BRICS, cuyo PIB en términos de paridad de poder adquisitivo sobrepasa de largo el del G7.

PIB combinado en paridad de poder adquisitivo de los países de los BRICS y del G7 desde 2000 hasta 2024. Fuente: Statista.

Estados Unidos lucha por contener la debacle: está maniobrando para endosar a Europa la patata caliente de Ucrania y concentrarse en el conflicto que está instigando en Asia. Además de su escalada constante en torno a Taiwán, asistimos a un incremento de las tensiones entre Filipinas y China, en paralelo a la apertura de cuatro nuevas bases estadounidenses en el archipiélago filipino. Algunos medios occidentales hablan ya de la posibilidad de una guerra abierta entre ambos países. Washington y Manila suscribieron en 1951 un pacto de defensa mutua, que ha ido ampliándose a lo largo del tiempo. La última actualización es tan reciente como mayo de 2023.

Bases de Estados Unidos frente a China. A la derecha, las cuatro nuevas. Ilustración: BBC.

The Economist: A Ucrania le queda un mes para evitar el impago.

 

Por otra parte, el G7 y la Unión Europea han aprobado un crédito de 50.000 millones a Kiev, usando como respaldo los intereses de los activos rusos “congelados” en Europa. Aunque occidente aún no se ha atrevido a “confiscar” directamente el principal, utilizar los intereses también afronta problemas legales. El presidente del Consejo Europeo defendía la incautación con un argumento muy poco jurídico: es “lo justo”. Nadie discute la propiedad rusa de sus activos, por lo que es insostenible argumentar que los intereses no le pertenecen. Si Ucrania es incapaz de devolver el crédito y la apropiación de los intereses es declarada ilegal, ¿quién afrontará el pago de esos 50.000 millones?

Tras conseguir una moratoria de dos años para el pago de su deuda, Kiev ha pedido una quita del 60% de lo que debe pero, según The Economist, los acreedores no están por la labor: a lo más que llegarían sería a un 22%, que ya es. Teniendo en cuenta que la gran mayoría de los activos rusos se encuentran depositados en Euroclear y bancos occidentales, y que Ucrania está al borde de la insolvencia, apuesto a que, en caso de impago, los paganinis seríamos los europeos.

La senilidad de Biden como metáfora del crepúsculo del imperio

La demencia senil de Joe Biden, que se hizo innegable en el reciente debate con Donald Trump, es una metáfora del ocaso de la hegemonía de Estados Unidos. El hecho de que el clan Biden se reuniera posteriormente en Camp David para decidir si el anciano continuaba en la carrera electoral, o se retiraba, revela maneras más propias de una familia de la mafia que de una supuesta democracia.

Cuando son los donantes del Partido Demócrata los que advierten que no seguirán financiando al partido, ni a su actual candidato, hasta que no lo sustituyan por otro; cuando es la rica heredera del imperio Disney la que coacciona al Partido Demócrata para que sustituya a Biden por otra persona en la liza por la presidencia, queda claro que son los oligarcas quienes manejan los hilos de la “democracia” en Estados Unidos.

Titular de CNBC: La heredera de Disney y los adinerados donantes demócratas dicen que no financiarán al partido hasta que Joe Biden abandone.

En paralelo al declive de Estados Unidos, su relato de la batalla de las democracias contra las autocracias se desmorona por momentos. Baste decir que el hotel de Bürgenstock, Suiza, donde se reunieron los asistentes a la cumbre impulsada por Zelenski, y sus patrocinadores, para recabar apoyos en su batalla por la democracia frente a los dictadores es propiedad de Qatar. Una democracia vibrante donde las haya…

Dos mapas que demuestran el aislamiento de occidente

Contrastando los dos siguientes mapas, queda de manifiesto que es occidente quien está quedándose cada vez más aislado frente al resto del mundo. El primero representa las naciones que han adoptado las sanciones a Rusia, impulsadas por Estados Unidos. El segundo recoge los países que han reconocido al Estado palestino. Si comparamos ambos mapas con el que ilustra el principio de este artículo (los signatarios del comunicado de la cumbre de Zelenski en Suiza), tendremos la fotografía completa del aislamiento de occidente: un mapa es el negativo del otro.  

Al paso que vamos, en Europa vamos a terminar vendiendo los cuadros de los museos para poder subsistir. Y se los venderemos a multimillonarios rusos, chinos, o indios.

Países que aplican sanciones a Rusia.

Xi Jinping recalca en Europa su alianza con Rusia

14 de junio de 2024

Fracasa la jugada de Macron para desvincular a China de Rusia

El itinerario del viaje de Xi Jinping a Europa estaba diseñado para recalcar que la alianza entre China y Rusia se encuentra a salvo de los intentos de torpedearla por parte de occidente. El mandatario chino paró primero en Francia. Se habría visto como una afrenta diplomática que estuviera en Europa sin visitar un país del occidente colectivo. Significativamente, evitó pisar Alemania, prueba de la irrelevancia de Berlín en la escena internacional, víctima de su sometimiento a los Estados Unidos. Una sumisión ejemplificada en la impasibilidad de Olaf Scholz ante la voladura de los gasoductos Nord Stream, por parte de su supuesto aliado.

El presidente chino viajó en su lugar a Serbia y Hungría, dos países que no han sucumbido a las presiones ejercidas por la Unión Europea para someterse a los dictados de Washington, como sí ha hecho Bruselas. Dos estados cuyos dirigentes han elegido el difícil camino de primar sus intereses nacionales, por encima de otros ajenos, por lo cual están siendo etiquetados como “aliados de Putin”. Y es que occidente está siguiendo la máxima, atribuida a Mussolini, de “o con nosotros o contra nosotros”. Todo un alarde de respeto a la soberanía de los estados que defienden sus prioridades, por parte de quienes se doblegan ante las ajenas.

Un respeto que también exhibió Emmanuel Macron y Úrsula von der Leyen, cuando ambos presionaron a Xi Jinping sobre dos asuntos. Por un lado, la Unión Europea tuvo un déficit comercial de bienes de 291.000 millones de euros en 2023. Aunque se redujo un 27% en relación con el año anterior, el desequilibrio es resultado de la competitividad china frente a la decadencia europea. Sin embargo, Macron y von der Leyen se limitaron a repetir la narrativa estadounidense, acusando a China de “sobrecapacidad”. Un tema que traté en mi artículo anterior

Déficit comercial de bienes de la Unión Europea con China, 2013-2023. Fuente: Eurostat.

Por otro lado, al igual que intentaron Janet Yellen y Antony Blinken en China, Macron y von der Leyen trataron de persuadir a Xi Jinping para que controlara la venta de productos y tecnologías de doble uso, civil y militar, a Rusia. Además, los europeos presionaron al chino para que utilizara su influencia sobre Putin para que detuviera la guerra en Ucrania. Los apremios de los europeos fueron tan infructuosos como los estadounidenses. 

Al igual que durante la anterior guerra fría había que leer el Pravda para intentar desentrañar qué se cocía en el Kremlin, ahora es imprescindible analizar algunos medios occidentales para descifrar por dónde va la estrategia de Estados Unidos y sus correveidiles.

En este sentido, resulta muy llamativo un artículo en el Financial Times, publicado justo después del fracaso de Macron a la hora de atraer a China hacia las posiciones occidentales. Titulado “Una oportunidad perdida para un gran acuerdo UE – China”, el autor comienza preguntándose si las relaciones entre la Unión Europea y China han mejorado después del viaje de Xi Jinping. A lo que se responde con un rotundo no. Veamos las causas.

Una oportunidad perdida para un gran acuerdo UE – China. Diferencias sobre Rusia y fricciones económicas arrojan sombras sobre el viaje de Xi Jinping por las capitales europeas. 10 de mayo de 2024.

El autor apunta cuál debería ser la estrategia del presidente francés: “Si Macron va en serio, debería buscar inducir a China a separarse de Rusia, a cambio de asegurarle una presencia comercial en Europa”. A continuación se pregunta: “Xi difícilmente repudiaría públicamente a Vladimir Putin. Pero ¿podría Pekín detener efectivamente el apoyo material y la elusión de sanciones, y dejar tácitamente de oponerse a una confiscación de activos estatales rusos? (…) Pero ¿podría (Europa) recalibrar su transición verde para dejar un amplio espacio para los productos fabricados en la UE y chinos, acomodándose a los planes comerciales de China?”

La jugada a la que apunta Sandbu está bastante clara: tú me apoyas para confiscar los activos rusos que ya están “congelados” y, a cambio, yo te aseguro que no voy a entrar en una guerra comercial a base de aranceles, como está haciendo Estados Unidos.

La reacción de la prensa china denota la irritación ante el chantaje europeo

A juzgar por la rápida reacción de Global Times, da la sensación de que el francés ya jugó esta baza. Tan sólo dos días después del artículo del Financial Times, el periódico chino publicaba un editorial que dejaba bien claro el patinazo de Macron.

Confiscar los activos rusos es una violación del principio de inmunidad soberana. 12 mayo 2024.

El principio de inmunidad soberana establece que los activos de un estado son inviolables en el territorio de otro estado. Sin embargo, Estados Unidos ha aprobado una ley, Rebuilding Economic Prosperity and Opportunity for Ukrainians Act, que autoriza al presidente a confiscar los activos rusos y bielorrusos depositados en instituciones financieras estadounidenses, calculados en 5.000 millones de dólares.

El editorial de Global Times advierte sobre los riesgos que la confiscación de estos activos entrañaría para el sistema financiero mundial. Es en Europa donde se hallan “congelados” 295.000 millones en activos. La aprobación de la ley estadounidense envía un mensaje claro a sus vasallos a este lado del Atlántico: la confiscación es legal, yo ya la he aprobado, ahora te toca hacerlo a ti. Washington pasa por alto la abismal diferencia entre la cuantía de los fondos retenidos a uno y otro lado del océano, y los problemas que su confiscación acarrearía a buen seguro para Europa. La publicación del editorial señala que China no está dispuesta a blanquear el robo de 300.000 millones de dólares, propiedad de Rusia.

Estados Unidos, y sus obedientes aliados europeos, no deben de tener muy clara la viabilidad jurídica de legalizar un robo, porque todavía no lo han hecho. Un dictamen emitido en febrero por un grupo de “expertos”, contratados para barnizar de licitud el delito, aseguraba que la confiscación estaría permitida bajo la legalidad internacional, “dada la escala de los continuos ataques de Rusia en Ucrania”. Esto no es un argumento jurídico, sino político.

La incautación de activos rusos congelados por la guerra en Ucrania obtiene el respaldo de expertos legales. Titular de Bloomberg del 21 de febrero de 2024.

El consejero delegado de Euroclear, la institución financiera donde están depositados la mayoría de los activos rusos, se mostró incluso en contra de la apropiación de los beneficios que generan: «Usar activos que no le pertenecen como garantía está bastante cerca de una incautación indirecta o un compromiso de incautación futura, que podría tener exactamente los mismos efectos en los mercados que una incautación directa», dijo Lieve Mostrey.

Christine Lagarde, la presidenta del Banco Central Europeo, revolviéndose ante las presiones del G7, afirmó en abril que «Pasar de congelar los activos a confiscarlos y disponer de ellos es algo que debe examinarse con mucho cuidado (porque) comenzaría a romper el orden jurídico internacional que se desea proteger”.

Sin embargo, a pesar de las advertencias de ambas instituciones, el Consejo Europeo aprobó el 22 de mayo incautarse de los beneficios generados por los activos rusos y transferirlos a Ucrania. El Consejo no debe de tener muy clara la legalidad de esta medida, ya que acordó destinar los beneficios de 2022 y 2023 para protegerse frente a posibles reclamaciones en los tribunales por parte de los afectados. Ucrania se mostró en desacuerdo con esta medida, y reclamó para sí los aproximadamente 5.000 millones a que ascienden dichos beneficios, que Euroclear fue autorizada a retener para el mencionado fin.

Xi Jinping muestra en Serbia y Hungría su apuesta por la multipolaridad

Las siguientes escalas del viaje de Xi Jinping a Europa han sido presentadas como un intento de China de dividir al continente por parte de la prensa occidental. Los medios chinos, a su vez, han cargado contra Estados Unidos por pretender abrir una brecha en las relaciones entre China y la Unión Europea. China es el primer socio comercial de la UE, y las cifras de intercambio se han triplicado desde el año 2000. En mi opinión, Xi Jinping quiso respaldar a dos países que están resistiendo el chantaje de Bruselas para que asuman la agenda de Washington, aunque vaya en contra de sus intereses patrios. Y este apoyo político debe leerse como una apuesta por la multipolaridad.

Antes incluso de que Xi Jinping llegase a Belgrado, el presidente chino resaltaba la “inquebrantable amistad” con Serbia. En un comunicado, subrayaba que “Serbia es el primer socio de libre comercio de China en Europa central y oriental. El año pasado, China fue la mayor fuente de inversión extranjera de Serbia y su segundo socio comercial”.

Xi Jinping aterrizó en Belgrado cuando se cumplía el 25 aniversario del asesinato de tres periodistas chinos a manos de la OTAN, cuando bombardeó el consulado de China en Belgrado.  El presidente chino subrayaba que “Nosotros nunca deberíamos olvidar esto” y que no iba a consentir que una historia tan trágica volviera a repetirse. Los chinos no dan puntada sin hilo.

Xi Jinping y Alexander Vučić, en la rueda de prensa conjunta, en Belgrado, el 8 de mayo de 2024. Foto: Ministerio de Asuntos Exteriores de China.

En la rueda de prensa, ambos mandatarios anunciaron la firma de un “acuerdo de futuro compartido”, el primero de este porte que China alcanza con un país europeo. Además, el acuerdo de libre comercio firmado el año anterior entrará en vigor el 1 de julio. Ambos se felicitaron por el establecimiento de vuelos directos entre Belgrado y Shanghái, y firmaron otros acuerdos comerciales, culturales y en materia de investigación.

Xi Jinping viajó luego a Hungría, donde ambos países suscribieron un comunicado conjunto, en el que anunciaban la firma del acuerdo para una “asociación estratégica integral para la nueva era”. El ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Peter Szijjarto ya había viajado a China en abril, momento que Pekín aprovechó para anunciar una inversión de 15.000 millones de dólares en Hungría, fundamentalmente en factorías de baterías eléctricas. Hungría ya tiene la tercera mayor capacidad de producción del mundo de estos elementos, y prevé triplicar su capacidad en dos años. Szijjarto resaltó que China es el segundo país, tras Alemania, con mayor peso en la economía de Hungría.

El ministro de Asuntos Exteriores húngaro declaró en el reciente Foro Internacional Económico de San Petersburgo (SPIEF) que su país continuaría importando petróleo y gas procedentes de Rusia, por la sencilla razón de que sus necesidades energéticas están cubiertas por ese proveedor entre un 70 y 80 por ciento. “Teniendo en cuenta la realidad física y la infraestructura, sin fuentes de energía rusas, es imposible garantizar el suministro seguro de energía a Hungría, recalcó Peter Szijjarto.

Foto: Xinhua News.

Hungría no sigue comprando petróleo y gas a Rusia por capricho, sino por necesidad. A diferencia de otros países de la Unión Europea, como Alemania, que está sacrificando su sector industrial al sustituir la “dependencia” del gas barato ruso, por el gas caro estadounidense, Hungría ha decidido anteponer los intereses propios a los geopolíticos de Washington. El ministro de economía alemán, Robert Habeck, calificó de “astronómicos” los precios que Estados Unidos cobra a sus socios europeos por el gas natural licuado. Pero la Unión Europea no sólo no rectifica, sino que pretende que Hungría le siga en su camino hacia la ruina.

Hungría seguirá con los suministros de petróleo y gas ruso a pesar de la presión de la UE

Orbán ha tomado otra senda. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China refleja en su sitio web los acuerdos, memorandos de entendimiento y comunicados conjuntos fruto del viaje de Xi Jinping a Hungría. Son diecinueve en total.

El diplomático asignado por Estados Unidos para los Balcanes Occidentales, Gabriel Escobar, se apresuró a achacar al viaje de Xi Jinping la intención de abrir una brecha entre los estados europeos, advirtiendoa todos nuestros socios y a todos nuestros interlocutores que sean muy conscientes de la agenda de China en Europa y de la agenda de China con respecto a la comunidad europea”. 

Estados Unidos se niega a asumir la realidad y sigue amenazando a China

Bloomberg recogía el 31 de mayo las últimas amenazas de la Casa Blanca a China por su supuesto apoyo al esfuerzo bélico ruso en Ucrania.

Estados Unidos advierte a China de acción coordinada contra el apoyo a la guerra de Rusia. 31 de mayo de 2024.

Nicholas Burns, el embajador de Estados Unidos en China, pretendía justificar las restricciones impuestas a las exportaciones de tecnología avanzada a Pekín, achacándolas a su postura “agresiva”. Atribuyendo a su adversario el comportamiento que exhibe Estados Unidos, el embajador sostenía que China usaría dichas herramientas para “intimidar” a sus vecinos. Burns dejaba bien clara la posición de Estados Unidos respecto a China: “Esperamos que dichas tecnologías serán militarizadas, y no tenemos la intención de ser el número dos.

Esta última frase revela la actitud de Washington ante el nacimiento del mundo multipolar: se niega a asumir el signo de los tiempos. El mundo está cambiando rápida y constantemente, en todos los ámbitos: el social, el económico, el ideológico, el demográfico, el geopolítico. Ante las transformaciones estructurales a las que asistimos, Estados Unidos pretende conservar su hegemonía, imponiéndola a sangre y fuego, literalmente, sobre el resto del mundo.

TikTok ofreció un acuerdo extraordinario. El gobierno de EEUU le dio un pase.

Los inquilinos de la Casa Blanca nunca están interesados en negociar. Ante la perspectiva de afrontar la prohibición de su uso en Estados Unidos, los propietarios de la aplicación TikTok ofrecieron al gobierno estadounidense un “acuerdo extraordinario”, en palabras del Washington Post. El pacto hubiera garantizado un control casi total de Estados Unidos sobre la aplicación, pero fue rechazado, buscando o bien forzar su venta a un comprador estadounidense, o la prohibición.

TikTok habría permitido que el gobierno de EE. UU. eligiera al consejo de administración, dándole poder de veto. Habría podido monitorear su código fuente, e incluso “apagar” la aplicación, si la seguía considerando una “amenaza”. Esto demuestra que las “preocupaciones” de Estados Unidos no tienen nada que ver con la seguridad nacional, como aducen, sino con la propiedad de la aplicación. Y la razón detrás del rechazo a pactar estriba en que Estados Unidos pretende que sus empresas sigan siendo las dominantes, vetando si es necesario el acceso a las compañías extranjeras al mercado estadounidense, con motivos espurios.

Las declaraciones de los ministros de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, y de Estados Unidos, Antony Blinken, confirman la disparidad en los enfoques de ambas potencias ante el nacimiento del mundo multipolar.

El primero afirma que “El pierde – pierde no es una elección racional, y el gana – gana es el futuro de la humanidad”. El segundo no se anda con sutilezas: “Si no estás en la mesa en el sistema internacional, vas a estar en el menú”.

China y Rusia están preparadas para una guerra económica y tecnológica

En esta nueva fase de guerra fría híbrida que estamos viviendo, China y Rusia no se están arredrando frente a las amenazas, sanciones y aranceles de Estados Unidos y sus obedientes aliados. Más bien al contrario, ambos países están exhibiendo músculo, con hechos.

La Unión Europea anunciaba el 12 de junio que se sumaba a la guerra comercial de Estados Unidos contra China: subirá los aranceles de los coches eléctricos entre un 17,4 y un 38,1 por ciento, dependiendo de las marcas. Estas cantidades se añadirán al 10 por ciento ya existente. China replicó que la investigación de la UE sobre los subsidios a los vehículos eléctricos era un «caso típico de proteccionismo» y que los aranceles dañarían la cooperación económica entre China y la UE, así como la estabilidad de las cadenas mundiales de producción y suministro de automóviles. Pekín advirtió que tomará todas las medidas necesarias para «salvaguardar firmemente» sus derechos e intereses legítimos.

Altos ejecutivos de las principales compañías chinas de baterías para vehículos eléctricos afirmaron que los aranceles impuestos por Estados Unidos tendrían “poco impacto” en su proyección internacional. Wang Quan, secretario del consejo de administración de Gotion High-Tech Company, afirmó que los aranceles proteccionistas confirman que la estrategia de la empresa de construir fábricas en Estados Unidos es la correcta, a pesar de las trabas que están encontrando (como cortarles el suministro de agua a una nueva fábrica en Michigan). El vicepresidente de la compañía resaltó que su capacidad productiva en Estados Unidos sigue avanzando.

Los nuevos aranceles de Estados Unidos no afectarán a la expansión global, dicen ejecutivos de la principal compañía china de baterías. 18 de mayo de 2024.

Las sanciones occidentales a Rusia han impulsado un proceso de sustitución de importaciones, que ha redundado en un robustecimiento de su economía y un incremento de su capacidad y producción industrial, como analicé en artículos anteriores. También en el campo de las tecnologías más avanzadas, como la fabricación de chips.

Titular de Xataka. 28 de mayo de 2024.

El viceministro de Industria y Comercio de Rusia, Vasily Shpak, anunció el mes pasado que su país ya dispone del primer prototipo de equipo de fotolitografía de ultravioleta extremo (UVE), fabricado enteramente en Rusia. La complejidad de esta tecnología es muy alta, como explica Xataka. ASML, el fabricante holandés que provee de estos equipos a los principales fabricantes de chips del mundo, tardó más de veinte años en disponer de un equipo operativo, contando además con el respaldo económico de Philips e Intel, que invirtió 4.000 millones, y el tecnológico de sus mejores clientes (TSMC, Samsung, etc.). Ni siquiera China dispone todavía de esta tecnología.

Putin y Xi Jinping sellan su alianza en Pekín

China fue el destino del primer viaje al extranjero de Vladimir Putin, tras ser reelegido como presidente de Rusia. Ambos países emitieron un comunicado conjunto que, significativamente, sólo publicaron en chino y en ruso, lo cual ya es una declaración de intenciones. En este enlace puedes encontrar una traducción no oficial al inglés, realizada por el periodista Ben Norton. Xi Jinping y Vladimir Putin se han reunido ya en 43 ocasiones. En esta última, aprovecharon para declarar que las relaciones entre China y Rusia “se hallan ahora al más alto nivel de la Historia”.

En el comunicado conjunto, de 8.000 palabras, podemos leer que “Ambas partes creen que todos los países tienen derecho a elegir independientemente sus modelos de desarrollo y sistemas políticos, económicos y sociales en función de sus condiciones nacionales y la voluntad de sus pueblos, oponiéndose a la interferencia en los asuntos internos de países soberanos, a sanciones unilaterales sin base en el derecho internacional o en la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU”.

La declaración también subraya que “El neocolonialismo y el hegemonismo contradicen completamente la tendencia actual de los tiempos”. Igualmente, hace “un llamado a los países y organizaciones relevantes para que dejen de adoptar políticas de confrontación e interferir en los asuntos internos de otros países, alterando las arquitecturas de seguridad existentes, construyendo “pequeños patios” entre naciones, agitando tensiones regionales y abogando por una confrontación en bloque”.

El mensaje a Estados Unidos y los demás miembros del bloque occidental no puede ser más claro. Si Estados Unidos se cree que escalando la guerra en Ucrania contra Rusia, del modo en que lo está haciendo, sólo va a obtener una respuesta directa del Kremlin, está muy equivocado.